Endoláser Facial
Redefinir el rostro desde el interior
Descripción
La flacidez facial no aparece únicamente porque la piel envejezca. Con el paso del tiempo, los tejidos pierden capacidad de sostén, disminuye la producción de colágeno y la estructura del rostro cambia de forma progresiva. El resultado es un óvalo menos definido, una mandíbula que pierde contorno y un cuello con menor firmeza.
El endoláser permite actuar precisamente sobre ese proceso.
Se trata de un procedimiento mínimamente invasivo que emplea una microfibra óptica para aplicar energía láser en las capas profundas de los tejidos. Esta energía produce una contracción controlada del colágeno existente y activa un proceso natural de regeneración que continúa durante los meses posteriores al tratamiento.
En pacientes seleccionados, además de mejorar la firmeza, el endoláser puede contribuir a reducir pequeños acúmulos de grasa localizada, favoreciendo una mayor definición del contorno facial.
En SOMA cada tratamiento comienza con un diagnóstico médico individualizado. No todos los pacientes presentan el mismo tipo de flacidez ni requieren la misma estrategia terapéutica. Por este motivo, el endoláser puede realizarse como tratamiento único o formar parte de un plan de rejuvenecimiento que combine diferentes técnicas para optimizar el resultado.
Nuestro objetivo no es cambiar la expresión del rostro, sino recuperar parte del soporte perdido y conseguir una mejor definición facial manteniendo la naturalidad.
¿Para quién está indicado?
- Flacidez leve o moderada del rostro.
- Pérdida de definición mandibular.
- Papada con componente graso y/o flacidez.
- Cuello con pérdida de firmeza.
- Descenso del tercio inferior facial.
- Necesidad de mejorar el contorno facial sin cirugía.
Beneficios del tratamiento
- Procedimiento ambulatorio.
- Sin cicatrices visibles.
- Estimulación de la producción de colágeno.
- Retracción progresiva de los tejidos.
- Recuperación habitualmente rápida.
- Resultados naturales y progresivos.